Cómo tratar a un recién nacido de bajo peso

Se considera recién nacido de bajo peso cuando nace con un peso menor a los 2,500 gramos y de muy bajo peso si al nacer no alcanza los 1,500 gramos. Representan 3-5% de la población.

El bajo peso al nacer es el principal factor que interviene en la mortalidad neonatal, y en algunos problemas de salud a largo plazo, discapacidades en el desarrollo y los trastornos en el aprendizaje.

Las fórmulas a base de leche de vaca para recién nacidos de bajo peso poseen insuficiencia nutricional, comparada con la leche materna.

La mortalidad perinatal en los niños de bajo peso es de 10-20 veces mayor que en los niños con peso adecuado para su edad gestacional. La morbimortalidad se debe principalmente a las consecuencias de la hipoxia, anomalías congénitas, presentando con mayor frecuencia policitemia, hiperbilirrubinemia, hipoglucemia, secuelas neurológicas, auditivas y son propenso a infecciones.

El aporte de nutrientes en el feto depende del estado nutricional de la madre, del desarrollo de la placenta y del flujo fetoplacentario.

Los principales factores de riesgo relacionados con bajo peso son:

  1. Nivel socioeconómico (en especial el nivel educativo).
  2. La talla y peso de la madre.
  3. La edad materna (o muy joven o madre añosa).

Todos estos factores tienen un efecto importante sobre la nutrición, lo que impide una recuperación adecuada, si el producto con bajo peso es prematuro, cursan con inmadurez orgánica que los incapacita para aceptar de forma total los nutrientes necesarios para su recuperación, ya que pueden favorecer la presencia de enterocolitis necrosante por el afán médico de administrar una alimentación hipercalórica temprana. En los niños más pequeños y graves se recomienda como nutrición inicial la alimentación parenteral (lípidos, aminoácidos y vitaminas).

El feto tiene como su principal aporte nutricional la glucosa que toma de la madre a través de la placenta con un consumo mínimo de grasas. Otro tipo de alimentación en los recién nacidos de bajo peso es la enteral mínima y el incremento debe ser paulatino y de preferencia con leche materna que tiene efecto protector contra la enterocolitis necrosante. Su finalidad principal es preparar al intestino para favorecer la producción hormonal y péptida, favorecer la maduración de la peristalsis y de la mucosa intestinal.

Recientes investigaciones han evaluado la administración temprana de probióticos (especies de bacterias no patógenas) encontrando un efecto preventivo contra la enterocolitis necrosante por una regulación de la microflora intestinal.

Las fórmulas a base de leche de vaca para recién nacidos de bajo peso poseen insuficiencia nutricional, comparada con la leche materna. La leche fresca materna contiene más proteínas, minerales y valor energético.

Independientemente de la edad gestacional y peso al nacimiento, a todo infante debe ofrecérsele aportes adecuados de hierro ya que se encuentra en niveles bajos en los niños de bajo peso, lo que puede provocar alteraciones de la conducta que incluyen deficiencias del aprendizaje y de la memoria. Esto complementado con cobre, zinc y vitaminas para recuperar los depósitos que no fueron acumulados en el útero.

Como punto clave debo decir que el mejor factor predictivo socioeconómico para los recién nacidos de bajo peso al nacer es el nivel educativo de ambos padres. En nuestro país, según datos de Unicef, entre las edades de 15 a 19 años el 42% han quedado embarazadas.

El bajo peso al nacimiento es una enfermedad para toda la vida y debe ser planteado de esa manera para establecer correctamente su tratamiento integral.

Dr. Rafael Abreu
Pediatra Centro Médico Real

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