Que la diabetes no corte tus alas

La diabetes, como enfermedad crónica no transmisible, tiene el poder de conferir discapacidad física, psicológica y social a quien la padece. Dicha limitación muchas veces cierra las posibilidades del disfrute pleno de la vida.

La jaula donde le tiene la diabetes es mental. El diabético puede ser presa de miedos por desconocer cómo lidiar con la cotidianidad de los hábitos como diabético fuera de su casa.

Al momento de un diabético decidir viajar, debe tomar en consideración medidas tales como:

  • Consulta médica previa en la que hagan ajustes a su medicación si es necesario, indicación de vacuna por la estación del año o por viajar a un país tropical endémico de patologías transmisibles como la malaria y solicitar receta médica actualizada unido a un informe médico en el idioma del país que visitará.
  • En el equipaje de mano debe colocar sus medicamentos debidamente identificados, receta de los mismos e informe médico. El Botiquín no debe faltar en su equipaje de mano; en el que incluya estuche tipo nevera para conservar la insulina, su medidor de glicemia, las tirillas, jeringas de insulina, agujas en caso de los lapiceros de insulina, algodón y un envase pequeño con su tapa para desechar estos materiales cuando sean usados. Puede agregar los medicamentos que autorice su doctor en los casos de diarrea, náuseas, vómitos, alergias, mareos, entre otros. Será de utilidad un frasco de sustancia antiséptica con lo cual mantener las manos y superficies libres de contaminación por microorganismos como bacterias, virus y hongos capaces de enfermar. También incluya guantes que le protejan al momento de tocar o manipular objetos de dudosa limpieza.
  • EL medio de transporte es importante; pues dependiendo del tipo, ya sea avión, barco, tren, carro o autobús, serán las pautas para el viaje. Las medidas dependerán también de las horas de desplazamiento y de si tienen o no suministro de alimentos o cumplan con paradas para que el pasajero tenga chace de desentumirse, comer algo, usar algún medicamento que amerite o haga alguna necesidad fisiológica. No obstante, a las facilidades de paradas en caso de viajar en autobús o en carro, no deje de llevar una que otra picadera y caramelos con los que pueda evitar una disminución importante de los niveles de azúcar en sangre.
  • En su maleta cargue la ropa y los calzados adecuados al clima y a las actividades pendientes a realizar. Incluir gafas, sombrero, filtro solar y repelente. Un mosquitero no cae mal si acampará en el bosque.
  • En medidas generales no olvidar poner en conocimiento a la línea aérea si usa bomba de insulina, por las tendencias a cambios en su funcionamiento.

Manténgase hidratado. Tenga pendiente los cambios de horario si viaja al Oeste o al Este para hacer las modificaciones en los tiempos de comida y de descanso. En caso de viajes largos debe pararse cada 2 horas y caminar para evitar trastornos circulatorios, si tiene insuficiencia vascular periférica usar sus medias compresivas.

Nunca camine descalzo en la playa y con frecuencia revise sus pies ante la posibilidad de lesiones. Evite retener la orina por mucho tiempo, con frecuencia es causa de infecciones urinarias. Monitoree su la glicemia, para así corregir cualquier alteración de los niveles de azúcar en sangre con ajustes pertinentes en la dosis del tratamiento. Asegúrese de andar con su pulsera o collar que tenga las informaciones de que es diabético, tipo de sangre, a qué medicamento es alérgico y el contacto de su médico o un familiar.

La temperatura y la latitud interfieren con la calidad y la absorción de la insulina reconociendo que la baja temperatura disminuye la absorción de la insulina y la alta temperatura la aumenta. Viaje con Glucagón en su equipaje; ponga su confianza en alguien que esté cerca para que se le administre en caso de hipoglucemia severa. Duplique o triplique los medicamentos de uso regular para evitar que se les terminen antes de su regreso.

Las medidas de higiene, el distanciamiento social, el uso de mascarilla y lentes protectores son indispensables al momento de visitar lugares concurridos; pues con ello evitará contagiarse ante una pandemia como la que actualmente vive el mundo por el Coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19).

Sabemos que esta asesoría sobre cómo viajar siendo diabético le dará las herramientas para sacar un pie y el otro fuera de su casa en turismo interno o externo sin sentirse inseguro.

Con las instrucciones de vuelo a mano no cae mal un viajecito. Que la diabetes no corte sus alas, coja su mochila y vámonos, que para luego es tarde.

 

Dra. Arelys Mercedes Mercedes Sandoval

Diabetóloga/Nutrióloga Clínica

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