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Diabetes, piercings y tatuajes… ¿Qué debes tener en cuenta?

Conociendo el impacto de la diabetes al causar problemas circulatorios y de cicatrización que llevan al desarrollo de úlceras y pie diabético, muchos pacientes diabéticos que desean realizarse arte corporal, tatuarse las cejas y labios o que quieren hacerse algún tipo de perforación o piercing, siempre van a tener la duda de si esto es seguro o no. 

 

¿Dónde está el peligro?

 

Cuando nos hacemos un tatuaje nuestra piel es microperforada un rango aproximado de entre 50 y 3,000 veces por minuto, lo cual lógicamente va a romper, de manera momentánea, esta barrera natural que protege y delimita nuestro cuerpo de cualquier cosa extraña del exterior. También cuando nos hacemos un piercing, estamos abriendo un orificio en la piel que puede dar cabida a la entrada de cualquier microorganismo.

 

En personas no diabéticas, si el procedimiento es realizado de manera correcta y con los debidos protocolos de higiene, las probabilidades de que la herida se complique no son tan altas. Pero para los individuos con diabetes puede resultar riesgoso.

 

La presencia de niveles altos de azúcar pudiese provocar que los tatuajes y piercings no sanen de manera adecuada o tarden más en hacerlo, y este tiempo prolongado de cicatrización puede volverlos más propensos al desarrollo de infecciones que pueden ulcerarse y ser bastante difíciles de manejar.

 

Entonces, ¿Debería o no hacerlo?

 

No deberías asustarte, ¡Si, puedes hacerte tu tatuaje o piercing! La Asociación Británica de Diabetes, no considera dicha enfermedad una contraindicación para la realización de estos arreglitos, siempre y cuando tus niveles de azúcar en sangre se encuentren dentro de los valores normales y lo consultes con tu médico antes.

 

Sigue estas recomendaciones y podrás muy pronto salir a presumir ese tatuaje o piercing que siempre quisiste hacerte

 

Niveles estables de azúcar en sangre

 

Este es el principal y mayor riesgo, para evitar cualquier problema de cicatrización, tus niveles de azúcar deben estar dentro de los rangos normales, es decir, debes ser un diabético controlado.

 

Consulta con tu médico

 

Debes valorar esta decisión con tu doctor. Tu médico de cabecera, diabetólogo o endocrinólogo es el que realmente va a conocer tu estado de salud y es quien lleva el control de tus niveles de glucosa en sangre y de hemoglobina glucosilada (que muestra que tanto control de la diabetes se ha tenido en los últimos 3 meses). Por ende, es el que dará el visto bueno para que te puedas hacer tu piercing o tatuaje, o en cambio te dirá que no es lo más recomendable y se pondrá manos a la obra para intentar controlar cualquier desbalance que tengas, de modo que puedas hacértelos en el futuro.

 

Elige el sitio correcto

 

Una de las cosas que debes conocer es que los problemas de cicatrización generalmente son producto de la pobre circulación. Hay ciertas áreas de nuestro cuerpo que reciben más flujo sanguíneo que otras, estas últimas deben ser evitadas pues generalmente van a tomar más tiempo para sanar y es más probable que puedan infectarse. Algunas de estas son: las nalgas, canillas, tobillos, pies y muñecas.

 

Realmente lo que queremos es que a la herida le llegue la suficiente sangre y nutrientes, de modo que esta pueda sanar rápido y sin complicaciones.

 

Si usas insulina, debes tomar en cuenta una cosita extra. Se recomienda que se evite la zona donde te inyectas (que comúnmente es en ciertas áreas del brazo, muslo y abdomen), pues posterior al procedimiento esta área estará sensible y en proceso de sanar y no queremos que nada interfiera con la administración de tu medicación. Tu médico puede ayudarte a elegir el mejor lugar y el que representa menos riesgo de cualquier complicación secundaria.

 

Tómate tu tiempo buscando el mejor sitio y al mejor tatuador

 

Este es un paso muy importante, después de que tú y tu médico tomaron todas las medidas de lugar, no queremos que pase cualquier complicación producto del establecimiento o el individuo que te realice el procedimiento.

 

La higiene y los protocolos (que la aguja sea nueva, área esterilizada, etc.) son unos factores que hay que tomar bastante en cuenta. Así que busca muchas opiniones, lee muchas reseñas y tómate tu tiempo de modo que puedas cerciorarte de que la persona que te hará el piercing o tatuaje sea profesional, experimentado e higiénico, además el establecimiento debe contar con la debida licencia para realizar estos procedimientos. ¡Ya estás cerca, no te desesperes y evalúa todas tus opciones! 

 

¡Ya tienes tu tatuaje/piercing!, ¿Cómo te lo cuidas?

 

Durante el proceso de cicatrización de tus heridas debes mantenerte monitoreando tus niveles de azúcar en sangre regularmente, nunca dejar de administrarte tu medicación, mantener la zona cubierta e higienizada según los protocolos que te indique tu médico o tatuador. Lo más importante es que debes estar alerta con cualquier signo que indique que puedes estar desarrollando una infección.

 

Algunos signos y síntomas de infección pueden ser:

  • Cambio de coloración: si observas que el área se está volviendo verde, amarillenta o roja.
  • Presencia de algún tipo de secreción rara, como pus.
  • Hinchazón anormal.
  •  
  • Dolor aumentado, especialmente si ya han pasado varios días de realizado el procedimiento.

Estos son signos de alerta que deben llevarte a consultar con tu médico, para evitar o controlar a tiempo cualquier tipo de infección que se pueda desarrollar.

 

Conclusiones

 

Ya vemos que realizarse arte corporal o ponerse un piercing no debería ser un problema para los diabéticos controlados, solo asegúrate de informarle a tu médico y valorar con el sitio más apropiado de tu cuerpo para hacerlo, luego de seleccionar el establecimiento correcto solo queda elegir el diseño que más te guste y ¡hacértelo! Lógicamente, luego de que lo tengas, cuida bien y préstale atención a la evolución de tu herida.

Escrito por: Rairis Morrison Polanco

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