El ejercicio: Columna principal en la prevención y control de la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica, degenerativa y hereditaria que se produce por la deficiencia parcial o total de la Insulina y altera el metabolismo de los carbohidratos, los lípidos y de las proteínas, cuyas complicaciones crónicas principales son la Nefropatía, Retinopatía y las Neuropatías.

El ejercicio es una categoría de la actividad física que se realiza de forma libre, específica y voluntaria, con movimientos corporales planeados, estructurados, repetidos y con carga progresiva, para mejorar o mantener una o más de las cualidades biomotoras  y en consecuencia, producir un mejor funcionamiento del propio organismo, ejemplo: correr, saltar, lanzar, nadar, luchar, entre otros, realizados con una mayor o menor periodicidad, sin establecer competiciones y, aunque se pueden practicar en grupo, no es necesario ni imprescindible la presencia de otras personas para su realización.

Actividad física: cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que den como resultado el gasto de energía.

El ejercicio físico para la prevención, manejo y control de la diabetes mellitus es una columna fundamental y principal junto a la dieta. Por lo que debe tomar un carácter formal, con el objetivo de que el paciente logre los mayores beneficios de él mismo. El desarrollo de un programa de ejercicio debe ser planeado, individualizado y monitoreado adecuadamente, por tanto, es necesario tener habilidad y conocimiento teórico del personal profesional de la salud para determinar los objetivos del ejercicio, procedimientos  y recursos a sus necesidades y preferencias, tomando en cuenta la participación activa del paciente en dicho proceso, para evitar las complicaciones potenciales del ejercicio mal prescrito o mal orientado, así como promover el apego al programa del ejercicio para que el paciente con diabetes pueda hacerlo parte inseparable de su estilo de vida.

Efectos moleculares del ejercicio

En los pacientes diabéticos hay fallas en el sistema alfa adrenérgico, en la gluconeogénesis y cuando el ejercicio es prolongado hay falla en la hormona del crecimiento (estimula la síntesis de proteínas y el metabolismo de las grasas (lipolisis), las betaendorfinas, el cortisol y las hormonas sexuales, también la gluconeogénesis en el que los aminoácidos, el lactato y el piruvato se convierten en glucosa. Los niveles de insulina no están regulados por el páncreas adecuadamente Los cambios en la homeostasis de la glucosa en personas con diabetes son complejos y dependen de diversos factores como son, el grado de insulinización, el control metabólico previo, la presencia o ausencia de neuropatía diabética y la ingesta de alimentos.  Los pacientes en estado de deficiencia crónica de insulina de grado moderado tienen disminuidos los almacenamientos de glucógeno hepático y en menor grado los del músculo esquelético.

El esfuerzo físico puede tener diversos efectos sobre la homeostasis de la glucosa y dependen de las concentraciones sanguíneas de ésta y de la insulina:

  1. La situación ideal es aquella en que el paciente comienza con niveles de insulina normal o adecuados y niveles de glucemia entre 100 y 200 mg/dl, en este caso, la cantidad de glucosa que se está utilizando en el músculo está equilibrada con la producción de glucosa en el hígado y no hay reacciones adversas, la glucemia se mantiene o disminuye ligeramente hacia el final del ejercicio como consecuencia de su utilización por los músculos, independientemente de la insulina durante el esfuerzo.
  2. En el paciente que comienza el ejercicio con un nivel de glucosa por debajo de lo normal y niveles de insulina plasmática y con glucemia elevada, la producción de glucosa hepática aumenta (posiblemente a causa de la acción de las catecolaminas que se liberan durante el ejercicio), mientras la utilización de glucosa muscular disminuye, como los niveles de glucagón también aumenta, el rendimiento neto será hiperglucemia y cetosis acelerada.
  3. En el paciente que comienza el ejercicio con un nivel de glucosa por debajo de lo normal y niveles de insulina plasmática elevados se produce una inhibición de la liberación de glucosa hepática, mientras aumenta la utilización de glucosa por el músculo, lo que causa posiblemente, hipoglucemia aguda durante o después del ejercicio.

Prescripción del ejercicio

Se recomienda una evaluación completa, dirigida y detallada, que incluya una historia clínica y una exploración física, enfatizando la búsqueda de factores de riesgo cardiovascular, signos y síntomas de presencia de complicaciones macro vasculares (cardiopatía isquémica, enfermedad arterial periférica) y Microvasculares (retinopatía, nefropatía y neuropatía); además de alteraciones ortopédicas que se puedan agravar con la realización del programa de ejercicio, así mismo se debe determinar las capacidades biomotoras (resistencia, fuerza , movilidad, coordinación, entre otras).

Tipo de ejercicio

Se recomiendan los aeróbicos incluyendo cualquier ejercicio rítmico, que utilice continuamente grandes grupos musculares, como la caminata, trote, carrera, natación, andar en bicicleta y baile aeróbico.

Intensidad del ejercicio

Se recomienda para la salud la intensidad moderada. Es importante que con la actividad física se gasten aproximadamente 200 Kcal por día, lo que se puede lograr con una caminata enérgica de 3 km, paciente con riesgo o con enfermedad cardíaca necesitan gastar al menos 1,400 Kcal/semana, para mejorar su salud cardio respiratoria, al menos 1,500 Kcal/semana para detener la progresión de lesiones ateroscleróticas 2,200 Kcal/semana o 5 a 6 horas semanal.

Las recomendaciones que pueden contribuir a mantener con éxito un programa de actividad física son:

  • Establecer entre el médico y el paciente objetivos y fomentar que se apegue a ellos, sin plantear metas inalcanzables.
  • Adiestrar al paciente en la monitorización de la Glucemia antes, durante y después del ejercicio.
  • Si la glucemia es menor de 100 mg/dl tomar ½ vaso de jugo de naranja si el ejercicio va a durar más de 30 min. Y si es mayor de 250 mg/dl se debe hacer cetonuria y si es positiva suspender ejercicio.
  • Fomentar una actitud positiva y exitosa
  • Buscar apoyo de amigos y de la familia.

Un programa de ejercicio como terapia, requiere de ciertos factores para su mantenimiento a largo plazo y lograr así la efectividad clínica buscada y debe reunir las 5 Ds: dosificado, diario; divertido, disponible y de por vida, además de ser realizados de forma independiente, variado para evitar el aburrimiento, de resistencia aeróbica, no doloroso y adaptarse a las preferencias, situación económica y laboral del individuo.  El ejercicio físico se recomienda en todos los pacientes diabéticos y debe prescribirse junto con una dieta adecuada y, en el caso particular, junto con su tratamiento farmacológico de base.

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