Hipertensión Arterial en la Emergencia

La hipertensión arterial, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón.

La hipertensión arterial es un factor de riesgo cardiovascular reconocido, responsable de una morbimortalidad cardiovascular elevada. Sin embargo, a pesar de disponer de fármacos eficaces para su tratamiento y de numerosas campañas de divulgación ciudadana, la realidad es que sólo se controla a un porcentaje bajo de pacientes de acuerdo con las cifras consideradas normales en la actualidad (≤ 130/80 mmhg) de acuerdo a las guías ACC/AHA 2017. En números estudios se estima que la incidencia de hipertensión se encuentra en aproximadamente 30% de la población adulta, alcanzando hasta un 70% en los pacientes mayores de 70 años.

Por otro lado uno de cada tres pacientes que padece de hipertensión, lo desconoce, y uno de cada tres adultos que se está tratando por hipertensión no logra mantener un buen control. Por esta razón es que diariamente recibimos vía emergencia una gran cantidad de paciente en crisis hipertensiva.

La crisis hipertensiva constituye un motivo de consulta frecuente en los Servicios de Urgencias, con una clara tendencia al aumento de su incidencia en los últimos años. Esta se divide en tipo urgencia y de tipo emergencia.

La etiología de las crisis hipertensivas son multifactoriales, se plantea que una de ellas es el abandono del tratamiento antihipertensivo, otras causas está relacionadas con la edad y el sexo, y otras relacionadas con medicamentos como son los antiinflamatorios no esteroideos y el desconocimiento de la enfermedad por parte de los pacientes, pudiendo ser esta una agravante mayor, pues el enfermo puede desarrollar una crisis hipertensiva sin conocer que es hipertenso.

Emergencia hipertensiva: es una situación que requiere una reducción inmediata de la presión arterial, debido al elevado riesgo de que se produzca daño agudo o progresivo de órganos diana (cerebro, retina, corazón, riñón, vasos sanguíneos).

Urgencia hipertensiva: cuando se produce una elevación brusca de la presión arterial, en relación a las cifras tensionales habituales del paciente, pero sin síntomas específicos ni daño de órganos diana.

Una vez que se ha diagnosticado y confirmado que se trata de una verdadera urgencia o emergencia hipertensiva es obligado proceder a su tratamiento. Las cifras de presión arterial a partir de las cuales se inicia el proceso diagnóstico y terapéutico, son variables en función del documento consultado y no existe un consenso absoluto sobre las mismas.

La mayoría de las urgencias hipertensivas se controlan con fármacos antihipertensivos por vía oral, reduciendo la presión arterial de forma gradual en 12-48 horas, ya que un descenso brusco o la consecución de niveles de presión arterial muy bajos puede provocar descensos de los flujos cerebral o coronario al rebasarse el límite inferior de autorregulación, con la consiguiente repercusión isquémica en estos territorios.

En la emergencia hipertensiva se requerirá un descenso de la presión arterial en un plazo máximo de 1 ó 2 horas a fin de evitar lesiones irreversibles sobre los órganos diana, exceptuando la hipertensión que con gran frecuencia acompaña a la enfermedad cerebrovascular aguda, debido a que reducción rápida de la presión arterial podría producir reducción de la perfusión cerebral y como consecuencia daños irreversibles. Los fármacos antihipertensivos recomendando se utilizan por vía parenteral, y dependerá del órgano diana afectado.

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