Infecciones vaginales en el embarazo

El embarazo es una etapa bella en la vida de una mujer, es una etapa de sueños, de ansiedad y de mucha alegría, pero algunas veces tiene sus complicaciones debido a los cambios hormonales que sufre el cuerpo.

Muchas mujeres sufren varias infecciones vaginales a lo largo del embarazo, especialmente en los últimos meses. Después del parto las hormonas vuelven a su normalidad y las infecciones suelen desaparecer.
En el embarazo las infecciones vaginales causadas por hongos son hasta 10 veces más comunes. Esto se debe a la candidiasis que es originada por un exceso o sobre crecimiento de levaduras que normalmente existen en la vagina y generalmente es provocada por Candida Albicans (75-80% de los casos).

A diferencia de otros pacientes, las mujeres embarazadas con infección vaginal deben ser tratadas aunque no muestren síntomas. El hongo debe ser eliminado del canal de nacimiento previo a que nazca el bebé para que éste no se infecte durante su nacimiento. El sistema inmunológico de un recién nacido no es suficiente para protegerlos contra los patógenos incluidos y podría provocarles una infección de la boca o alguna otra enfermedad causada por estas levaduras.

En estos casos la terapia más común y efectiva es la aplicación tópica de clotrimazol.

Las terapias orales de fluconazol están contraindicadas en mujeres embarazadas y en período de lactancia debido a los posibles efectos negativos que tiene hacia el feto.

La terapia tópica con clotrimazol es segura a pesar de que no debe ser aplicada con un aplicador; para evitar el daño que éste podría causar el saco amniótico. Los comprimidos y óvulos vaginales pueden ser colocados fácilmente con los dedos.

El clotrimazol tiene acción más confiable que otros medicamentos (+90% casos). Además su tratamiento es usualmente más corto.
Otra ventaja de esta sustancia es el espectro de actividad que incluye algunas bacterias.

En el embarazo hay que tomar precaución con los productos que se utilizan. Si está embarazada, no se automedique, pida consejo médico.

7 Tips para la prevención

  1. Evita usar ropa interior y medidas elaboradas con fibras sintéticas.
  2. No use pantalones muy ajustados. La humedad facilita el crecimiento y multiplicación de los hongos.
  3. Evitar jabones fuertes con desinfectantes o perfumados en tu higiene diaria.
  4. Evita la higiene exagerada, ya que puedes eliminar tus defensas naturales.
  5. Los baños prolongados y demasiado calientes alteran el pH natural de la vagina y puedes contraer una infección. Lo mismo sucede al emplear productos para el baño que contengan perfumes.
  6. No uses productos en polvo (talcos) sobre los genitales.
  7. Después de la evacuación, efectúa la limpieza de adelante hacia atrás. De esta manera, los hongos, que pudieran haber en el intestino, no entran en contacto con la vagina.
Dr. Wundrich
A Med-World AG/Berlín

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