Pie diabético y COVID-19

Son tiempos sin precedentes, donde la pandemia del COVID-19 altera todos los aspectos de la práctica clínica. Sin embargo, brindar atención a las personas con la complicación del pie diabético sigue siendo crucial y es nuestro deber hacer todo lo posible para mantener a nuestros pacientes libres del hospital.

Cada cama de hospital que no necesita una persona con enfermedad del pie diabético da espacio para un paciente que padece de COVID-19. El pie diabético no se contagia, pero esta última sí. Las dos patologías juntas aumentan el riesgo de serias complicaciones en una persona con diabetes.

Hemos reservado el ingreso para aquellos con infección grave, es decir, manifestaciones sistémicas que sugieren una posible sepsis, control metabólico con insulinoterapias endovenosas, pruebas diagnósticas urgentes, evaluación quirúrgica, así como antibióticos y tratamiento de apoyo endovenoso.

Para pacientes con úlceras en sus pies, que no requieren ingreso, hemos habilitado algunos días de atención presencial, fuera del área de ingreso. Usamos la telemedicina para aquellos pacientes que no pueden trasladarse, hacemos llamadas de video por celular o nos envían fotos periódicas, para la evaluación continua de sus lesiones, inclusive de sus pies que aún no tienen lesiones.

La implementación de la atención no hospitalaria requiere de una colaboración multidisciplinaria con una red bien establecida de médicos individuales, que trabajen junto con los arreglos de derivación acordados.

Hemos aprendido que la consulta por teléfono o por telemedicina, también ofrece la hermosa oportunidad para verificar cómo se están enfrentando nuestros pacientes, psicológicamente, a toda esta situación.

Las personas con pie diabético o con cualquier complicación crónica de la diabetes pueden experimentar mayores niveles de angustia emocional junto a una mayor incidencia de depresión y ansiedad. Es nuestro deber ayudar y comprender el valor de esta gran oportunidad.

Una buena idea es enviar por correo electrónico materiales escritos, visuales, tipo videos o fotos con el fin de educar sobre distintos temas, desde el cuidado de sus pies, con lesiones y sin ellas, la forma de atender las heridas durante el baño o proteger sus lesiones diariamente, la descarga para evitar el maltrato al caminar hasta la forma correcta de cocinar y alimentarse.

Las fotos y llamadas nos acercan, aunque estemos lejos. La telemedicina es una opción de ayuda en tiempos extraordinarios, que brinda paz, seguridad, evita complicaciones y regala esperanza a nuestros pacientes.

Puede que no haya un momento más importante durante esta crisis y posterior a ella para demostrarnos a nosotros mismos y a los demás que podemos transformarnos, salir más fortalecidos, que estamos cerca a pesar de las distancias y que somos capaces de ayudar y vivir en lo que nunca imaginamos que se llamaría “COVIDIANIDAD“.

Dra. Nalini Campillo

Diabetóloga – Nutrióloga

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